lunes, 20 de octubre de 2008

Infierno: La possibilité d'une île

Tiene Michel Houllebecq fama de ser un escritor de culto, no apto para todos los gustos. Su salto a la dirección no parece destinado a dividir tanto a las masas, ya que serán una gran mayoría las personas que abominen de su primera criatura cinematográfica. La película, pedante y pretenciosa, está aquejada de una infinita carencia de interés que sólo puede conseguir que todo espectador devenga en somnoliento y se deje llevar por la llamada de Morfeo. Quizá las principales virtudes del film estén en los momentos que me perdí en alguna de las cabezadas que me propició. En todo caso no creo que valga la pena volver a pasar por el calvario de su visionado para comprobarlo. Cuando una película es tan, tan, tan aburrida... su sitio está en el infierno.