lunes, 21 de septiembre de 2009

En espera: San qiang pai an jing qi

En los 90 uno de mis directores preferidos era Zhang Yimou. Su cine tenía un fuerte componente de compromiso social, pero al contrario que el de Ken Loach, el del chino era menos panfletario y visualmente más amigable. Además gozaba de una gran sensibilidad sin caer en la búsqueda desesperada de la lágrima fácil. Pero llegaron los años 2000 y el cine de Yimou perdió todo su contenido. El hombre se perdió en llenar la pantalla de coreografías y colorcitos que, si bien pintan muy bien en las imágenes publicitarias, si detrás de ellas no hay un buen guión se caen por su peso. Ahora parece que Yimou va a unir lo mejor de las dos décadas al ofrecernos una película que, según parece, tendrá un contenido visual impactante, pero que también gozará de una buena historia detrás ya que se trata, nada más y nada menos, del remake de Sangre fácil de los hermanos Coen. Seguramente el resultado será bastante exótico.