lunes, 20 de julio de 2009

Recomendamos: Angel-A

Es de agradecer en el cine la falta de pretensiones en una cinta, más aún si cabe cuando ésta viene de la mano de algún nombre ya reconocido. Así pues me ha resultado sorprendente la ligereza de esta película de Luc Besson. No se trata más que de un entretenimiento sencillo y discreto que, quizá por la poca huella que pretende dejar, se perdió desapercibidamente entre la filmografía del realizador francés. En todo caso creo que vale la pena rescatarla ya que se trata de un bonito cuento que seguro que nos hará sonreir. La película nos muestra en un bonito París en blanco y negro a los personajes interpretados por Jamel Debbouze y Rie Rasmussen en búsqueda de la felicidad. Si alguien está en búsqueda de rarezas no es esta la película que busca... pero sí la que le hará pasar un buen rato cuando descubra que su búsqueda ha sido infructuosa.