domingo, 17 de febrero de 2008

Recomendamos: Pozos de ambición

Algunos llevábamos mucho tiempo esperando la nueva película de Paul Thomas Anderson. Ya han pasado 5 años desde que hiciese Embriagado de amor y las espectativas para su nuevo film estaban por las nubes. Pues qué voy a decir... que de nuevo ha vuelto a demostrar que es capaz de hacer películas cojonudísimas. Pozos de ambición no cuenta con el reparto habitual de su director pero Daniel Day-Lewis, que está perfecto, nos lo hace olvidar muy pronto interpretando a un ambicioso empresario del petróleo. Como su rival se presenta Paul Dano, quien también está muy bien y encarna a un párroco que tiene sus rifi-rafes con el protagonista. La película es un prodigio de fotografía, montaje y diseño de producción, pero lo más original de ella posiblemente sea su banda sonora, peculiar pero efectiva. Se trata de cine de corte clásico y seco que va creciendo a lo largo del metraje hasta explotar en la gran escena final. Ésta sí que hay que verla.