miércoles, 30 de enero de 2008

Infierno: La vie nouvelle

Nunca antes (ni después) había conocido una estampida de público semejante abandonando una sala de cine durante una proyección. Más valor tiene esto si añadimos que la entrada valía unos 7€ y que siendo proyectada en un festival de cine, con el director en la sala, con un aforo de unas 600 personas (o más) tan sólo se escucharon 2 aplausos al final de la proyección. Hay que reconocerle a La vie nouvelle su estimulante erótica para los sentidos... pero habrá que quedarse ahí ya que eso es todo lo que ofrece. Se trata de una película oscura... o mejor dicho, opaca, que no nos deja vislumbrar a dónde quiere ir a parar. Es un delirio visual que no lleva a ningún lado y que hace sentirse tonto al espectador por lo ininteligible de la historia. Su director Philippe Grandrieux no se ha atrevido a dirigir nada más desde el estrepitoso fracaso de ésta. Esperemos que se quede escondido donde quiera que esté y no volver a saber de él. Y así además no verá como arrojamos su película a los infiernos.